Cada agencia de viajes tiene su propia política de reserva de asientos. Si la agencia con la que viajas ofrece la opción de elegir asiento, podrás hacerlo durante el proceso de reserva. En muchos casos, la reserva de asiento está incluida en el precio del billete, pero algunas agencias pueden aplicar un recargo por la selección de asiento.
Si la agencia no ofrece asientos reservados, puedes sentarte en cualquier asiento disponible durante el viaje.